El Servicio Andaluz de Salud (SAS), principal órgano sanitario de la Junta de Andalucía, ignoró un Excel remitido por el entonces jefe de Radiodiagnóstico del Hospital Virgen del Rocío, Javier Castell, con una lista de un total de 6.400 mamografías que aún quedaban por realizar en dicho área por falta de personal sanitario. Un ralentí en el hospital sevillano, buque insignia del sistema sanitario autonómico y el principal afectado en la crisis de los cribados, que sería el germen de que el escándalo saltase por los aires solo meses después.
En abril de 2025, solo meses antes de que la asociación Amama Sevilla destapase las graves negligencias en el programa de detección precoz del cáncer de mama en Andalucía, el jefe de Radiodiagnóstico envió una hoja de cálculo a la gerencia del Virgen del Rocío para evidenciar cómo las bajas sin cubrir habían paralizado decenas de miles de pruebas, entre ellas, las miles de mamografías. El aviso, sin embargo, fue ignorado y respondido con una fría premisa: “Los servicios centrales no autorizan”.
No fue la única ocasión que el SAS fue advertido sobre este asunto. Ya antes, en 2023, varios responsables de la unidad de mama del mismo centro hospitalario hispalense habían propuesto un plan de choque para normalizar la actividad y acabar con las demoras en el servicio de mamografías, lo que hubiera supuesto una vital labor de prevención ante el negligente escenario.
#ÚltimaHora 🚨 | El Gobierno de Moreno desoyó desde 2023 hasta tres avisos sobre colapso en mamografías y falta de personal sanitario en los cribados que hubieran evitado el escándalo del cáncer de mama en Andalucía (VÍDEO) pic.twitter.com/jqDTQzvxGZ
— Espacio Andaluz (@EspacioAndaluz) March 18, 2026
Periodista. Magíster en Comunicación Institucional y Política. Pasé por EL PAÍS y Agencia EFE. Codirector de Espacio Andaluz (EA).




