La presión contra el enclave artesanal del Casco Antiguo de Sevilla no se frena. Cuando todavía resuenan las agresiones sufridas por los vecinos e informadores de Espacio Andaluz y ABC el pasado mes de julio, los métodos expeditivos han vuelto a golpear a los números 48, 50 y 52 de la céntrica calle hispalense de Castellar (Los Corralones).
El ataque se produjo a lo largo del lunes, cuando un trabajador de la empresa propietaria (Garaje Santa Inés) y un operativo de la firma Desocupación García Seguridad Integral entablaron un nuevo enfrentamiento con las personas que custodian el recinto. La trifulca se saldó con dos personas heridas: la artesana y gestora cultural Estefi Yeah —única inquilina con contrato de alquiler vigente que reside en el lugar—, que sufrió contusiones y el labio partido, y un activista de la red de apoyo que terminó con marcas de contusiones en la espalda. Ambos acudieron al Hospital Virgen Macarena para obtener el parte de lesiones antes de formalizar la correspondiente denuncia en comisaría.
Continúa el acoso a los corralones artesanos de Sevilla: un nuevo asalto para desalojarlos acaba con dos personas heridas. Por @amorenteg https://t.co/cqWK3ZjIPs pic.twitter.com/DjcsCLswMr
— SevillaelDiarioes (@SevillaDiarioes) August 4, 2026
Inyectan espuma expansiva en las tuberías para cortar el agua
Más allá de los golpes, la incursión buscaba inhabilitar definitivamente el uso del espacio. Los atacantes cortaron la instalación eléctrica serrando el cableado con un serrucho e inutilizaron la red general de agua inyectando espuma expansiva en la toma principal, un método diseñado para impedir que los artesanos puedan reparar el suministro de forma manual.
Este nuevo altercado obligó a la intervención de patrulleros de la Policía Nacional, si bien no se produjeron detenciones inmediatas sobre el terreno, a diferencia de los arrestos practicados en semanas anteriores contra miembros de la misma empresa desokupa —incluido su máximo responsable—.
La cuenta atrás de los 12 millones de euros
Detrás de este recrudecimiento de la intimidación hay un calendario muy concreto. La propiedad del inmueble mantiene apalabrada la venta del recinto por 12 millones de euros a la promotora Arenas de la Bellida S.L., cuyo proyecto contempla derribar el tejido artesanal para construir un hotel de cuatro estrellas con 90 habitaciones y 29 viviendas libres.
Sin embargo, el contrato de compraventa exige un requisito indispensable: la entrega de la finca totalmente vacía antes de que expire el verano. Con cinco talleres todavía en activo y una inquilina legal que se niega a abandonar su vivienda sin alternativa, los métodos extrajudiciales se han acelerado al mismo ritmo que se agota el plazo financiero.
Mientras las denuncias judiciales se acumulan y los partes médicos suman nuevos folios, la plataforma Defiende los Corralones mantiene turnos de vigilancia permanente para documentar cada incursión y evitar que el histórico espacio artesanal de Sevilla sea desalojado por la vía del desgaste y la fuerza.
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