Juanma Moreno ha vuelto a ocultar ante la opinión pública, por enésima vez, los terribles efectos de las negligencias protagonizadas por su Gobierno en los cribados del cáncer de mama en Andalucía. En plena campaña electoral y durante una intervención en un magacín de Telecinco, el máximo dirigente andaluz ha asegurado que “a nosotros no nos consta ninguna mujer que haya fallecido” por los fallos en el programa de detección precoz del cáncer mamario.
La afirmación de Moreno dista completamente de la realidad, puesto que hay tres defunciones, como mínimo, que están estrechamente vinculadas a los cribados andaluces, según ha constatado Amama, la asociación sevillana que destapó el caso y que se ha encargado de reunir los testimonios de las miles de afectadas por este escándalo de la Junta.
Inmaculada, Carmen y Purificación. Son los nombres de tres de las mujeres que perecieron a causa de dicho cuadro sanitario crítico. Los duros testimonios de sus familiares han ido saliendo a la luz durante los últimos meses. Rotos por el dolor y por la pérdida de sus seres queridos a causa del cáncer de mama, todos ellos han denunciado un mismo patrón común: nadie del SAS les avisó de que padecían cáncer o en el caso de que se les notificase finalmente, ya era demasiado tarde y la enfermedad estaba muy avanzada.
Inmaculada, de 60 años, por ejemplo, recibió una carta del SAS notificando que estaba sana justo el mismo día que un médico privado le comunicaba la aparición del cáncer. A Purificación no le llamaron tan siquiera para advertirle que en una mamografía realizada meses antes de que acudiese al médico “notándose un bulto”, “se veía algo”. Su especialista en el Hospital Materno de Málaga quedó perpleja ante la evidencia de su tumor mamario.
Periodista. Magíster en Comunicación Institucional y Política. Pasé por EL PAÍS y Agencia EFE. Codirector de Espacio Andaluz (EA).




