PP y Vox han vuelto a darse la mano por enésima vez en apenas meses de legislatura conjunta a los mandos de la Junta de Andalucía. Ambas formaciones conservadoras han decidido sellar con candado y cerrar la puerta conjuntamente a toda actuación política desde el Parlamento de Andalucía que esclarezca qué elementos, decisiones, planes e, incluso, mandatarios se escondieron tras el escándalo de los cribados del cáncer de mama en Andalucía.
Esta grave negligencia, destapada en septiembre de 2025, afectó a miles de mujeres andaluzas que vieron cómo recibían su diagnóstico meses e incluso más de un año después de haberse realizado su respectiva mamografía en el programa de detección precoz de este tipo oncológico, pese a que en múltiples casos las pruebas diagnósticas eran dudosas o sospechosas de la presencia de la patología. Cientos de estas mujeres acabarían por presentar finalmente cáncer de mama, y la asociación que reveló este controvertido episodio cifra actualmente en siete las mujeres que han fallecido a causa de la crisis de los cribados en Andalucía.
A pesar de estos estrepitosos efectos por la irresponsabilidad de la Consejería de Salud y del SAS en este sentido, PP y Vox decidieron el pasado 23 de octubre, en sede parlamentaria, negarse a la apertura de una comisión de investigación que profundice aún más en todo lo sucedido. Precisamente, durante la precampaña de las últimas elecciones andaluzas, Vox fue uno de los grupos parlamentarios en comunidad andaluz que pidió explicaciones y exigió incluso la dimisión de Moreno como presidente andaluz tras este escándalo en el programa de detección precoz del cáncer de mama. Una postura de la que parece olvidado completamente, así como de las miles de afectadas, tras ver cómo conseguía unirse con el político malagueño y su formación para formar y ocupar gobierno en la Junta de Andalucía.
![]()
Periodista. Director de Espacio Andaluz (EA). Doctorando en Comunicación Política y Periodismo (US). Pasé por EL PAÍS y Agencia EFE.




