El caos de la atención a la dependencia en Andalucía es absoluto, un verdadero drama comunitario. Pese a que son más de 729 los millones de euros que la Junta de Andalucía recibe a manos del Gobierno de Sánchez, 481 más de los que recibía en 2018 con Rajoy, el total de andaluces y andaluzas que se encuentra en lista de espera para la valoración inicial es de 29.637, y 25.079 son los y las que tienen reconocido su grado de dependencia pero no cuentan con su Plan Individual de Atención (PIA).
Este verdadero colapso para los dependientes, cuyo plazo de espera para acceder a la Ley de Dependencia en la comunidad ya se encuentra en 603 días -1 año y 8 meses-, se saldó el pasado curso con el fallecimiento de más de 8.000 mayores esperando sus prestaciones, según los datos ofrecidos por los sindicatos como UGT y CCOO.
Del conjunto del territorio andaluz, los peores registros en materia de dependencia los padece la provincia de Málaga, la que mayor número de mayores en lista de espera para que sean cubiertas sus necesidades de atención especializada presenta, de tal forma que son hasta cinco los malagueños y malagueñas que fallecen al día aguardando la valoración y/o resolución de su grado de dependencia.
En el vigente año en la provincia malagueña, las peticiones hasta el mes de agosto, según cifró la propia Comisiones Obreras, han sido de 69.775, siendo 12.700 los ciudadanos y ciudadanas que están pendientes de que se les resuelva la valoración y la puesta en marcha de su plan particular, con la consiguiente percepción de ayudas económicas.
Periodista. Magíster en Comunicación Institucional y Política. Pasé por EL PAÍS y Agencia EFE. Codirector de Espacio Andaluz (EA).