Un trágico accidente ha sacudido a primera hora de esta mañana la línea de alta velocidad que conecta el centro peninsular con la comunidad andaluza. En torno a las 8:50 horas, un tren AVE de la compañía estatal RENFE colisionaba violentamente contra la parte trasera de un tren Iryo que se encontraba detenido en el punto kilométrico 118, dentro del término municipal de Urda (Toledo), entre los Yébenes y la citada localidad manchega.
El choque ha provocado el descarrilamiento de varios vagones de ambas unidades de transporte y la caída de dos de ellos por un terraplén contiguo a la plataforma ferroviaria. Inmediatamente se activó un amplio dispositivo de emergencia coordinado por el 112 de Castilla-La Mancha, al que se sumaron dotaciones de bomberos, servicios sanitarios, helicópteros medicalizados y efectivos de la UME.
Cifras de ocupación y balance provisional de víctimas
A bordo de ambos trenes viajaban un total de 544 personas: 147 en el tren de Iryo y 397 en el Ave, muchos de ellos con origen o destino en las principales capitales andaluzas.
A esta hora, las autoridades sanitarias y los servicios de Protección Civil mantienen un balance provisional y en constante revisión sobre el impacto de la tragedia. Las estimaciones oficiales confirman en torno a unos 50 heridos y al menos 30 víctimas mortales por el momento. Desde los organismos de emergencia se insiste en que las cifras definitivas están sujetas a la evolución del estado de los hospitalizados y al avance de las labores de identificación por parte de los servicios forenses.
Primeras hipótesis de la investigación
A falta de una investigación de lo ocurrido, fuentes del Gobierno apuntan a que el accidente que ha provocado el choque entre los dos trenes, pudo deberse a un error humano precedido de un fallo técnico de un operario del centro de control de Atocha que habría dado la orden de continuar al maquinista del tren de Renfe a pesar de que el Tren Iryo obstaculizaba la vía y a que la señal era roja. El operario habría permitido de esta forma que el tren rebasara esa señal roja para chocar después con el tren estacionado.
La afectación en Andalucía y el servicio parcial restablecido
El siniestro ha golpeado de lleno la principal vía de vertebración ferroviaria entre la comunidad andaluza y el centro de España. La circulación en el corredor directo Madrid-Andalucía permanece totalmente suspendida en el tramo manchego afectado, lo que ha derivado en la cancelación de más de 80 trayectos durante la jornada y ha dejado paralizadas las conexiones directas con Sevilla, Córdoba, Málaga y Granada. Esta situación ha generado una fuerte congestión de viajeros en las principales terminales andaluzas, como Sevilla-Santa Justa, Córdoba-Julio Anguita y Málaga-María Zambrano, donde las operadoras han desplegado equipos de atención al cliente y asistencia psicosocial.
No obstante, Adif ha confirmado el restablecimiento y la operatividad de dos tramos clave que permiten mantener la movilidad interna sin cruzar por la zona de Urda. Por un lado, se ha reabierto la conexión Madrid – Toledo, cuya bifurcación es previa al punto del accidente. Por otro lado, en el ámbito autonómico, la línea transversal Málaga – Sevilla opera con normalidad, garantizando el tránsito ferroviario interregional entre las capitales andaluzas (vía Córdoba y Antequera-Santa Ana), si bien las conexiones de larga distancia con origen o destino en Madrid siguen sin fecha de reanudación.




