La Policía Nacional detuvo este pasado martes 29 de octubre a un empresario de un club deportivo de Granada, de 42 años de edad y que contaba con cerca de una treintena de detenciones previas, por explotar a cuatro trabajadores migrantes a los que les sometía a jornadas laborales de 16 horas, prometía contrato para que consiguiesen regularizar su situación administrativa (hecho que jamás ocurría finalmente) y a los que adeudaba pagos salariales (muy por debajo de los habituales en el sector de la hostelería) por sus servicios.
Fue precisamente la denuncia el pasado mes de agosto de una de las cuatro víctimas, una mujer de nacionalidad extranjera, la que puso en aviso a la Policía de que había estado trabajando como camarera, cocinera y limpiadora en un restaurante de un club deportivo de la capital nazarí durante algo más de dos meses bajo estas paupérrimas condiciones.
Los agentes, a través de las pesquisas realizadas a raíz de esta denuncia, detectaron que este mismo proceder estaba siendo repetido por este empresario con otras tres personas, dos mujeres más y un varón, a los que constataron que el detenido debía sumas económicas que oscilaban en todos los casos entre los 600 y los 900 euros. Este empresario, según confesaba la denunciante, les había ofrecido la posibilidad de hacerles un contrato con el que regularizar su situación y conseguir una autorización de residencia y trabajo, propuesta que nunca llegaba a consumarse.
Periodista. Director de Espacio Andaluz (EA). Doctorando en Comunicación Política y Periodismo (US). Pasé por EL PAÍS y Agencia EFE.




