la última lección del mago juan tamariz, si esto es pa divertirse
Foto: Ayuntamiento de Tomares (Sevilla).

“¡Si esto es pa divertirse!”: la última lección de Juan Tamariz

19 Ago, 2026 · 18:08h

«¡Si esto es pa divertirse!»

Exclamaba con asiduidad y de manera más intencionada que azarosa el ilustrísimo mago Juan Tamariz cada vez que quería destacar ante los ojos del respetable el mayor secreto de la ilusión.

Como si se tratara de su último juego de manos, el genio del ilusionismo se ha despedido a los 83 años, un 18 de agosto, haciendo coincidir su marcha con el 90 aniversario del asesinato de Federico García Lorca, quien abandonó este mundo en la misma fecha pero con solo 38 años. Espejo de cifras, misterio de números y duende compartido.

«El duende no está en la garganta; el duende sube por dentro, desde las plantas de los pies».

«¡Si esto es pa divertirse!»

Con su chistera morada y su violín invisible, Juan no solo nos despertó el interés por la magia; nos contagió el amor, la dedicación y el gozo de vivir el arte con intensidad. Mente, corazón y manos. No hacía falta más. Esa era su ecuación sagrada para convertirse en leyenda viva cada vez que se encendía la televisión, se alzaba el telón de un teatro o, sencillamente, aparecía por sorpresa en un bar de Cádiz llenando la noche de ilusión.

«¡Si esto es pa divertirse!»

Madrileño de nacimiento pero andaluz de corazón. De padre astigitano y madre algecireña, Juan no podía hacer otra cosa que amar y vivir conectado para siempre a esta tierra. Por eso, cuando el verano llamaba a la puerta, su refugio natural estaba en San Fernando, lugar de peregrinación donde miles de magos de todo el mundo acudían, año tras año, buscando la luz y la maestría del viejo sabio frente al mar.

Y es que los magos le querían mucho, muchísimo. Tanto es así, que en respuesta a ese amor, les dejó todo un legado interminable de enseñanzas sobre la disciplina. Innumerables libros, innumerables conferencias, innumerables conversaciones e innumerables consejos.

«¡Si esto es pa divertirse!»

Y es que no tendría sentido despedir con solemnidad a quien hizo de la alegría su mayor obra de arte. El tapete verde sigue ahí, con la baraja desordenada sobre la mesa, la funda del violín aún abierta, con el alba de la mañana apareciendo, y una voz que, de manera más intencionada que azarosa, nos destaca al respetable el mayor secreto de la ilusión, y de la vida.

«¡Si esto es pa divertirse!»

juan tamariz, mago, muere a los 83 años de edad

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