La céntrica Plaza de España volvió a convertirse en uno de los escenarios más emotivos con el concierto de Antonio Orozco en Icónica Santalucía Sevilla Fest. Acompañado de unas 15.000 personas y en una noche donde el calor también volvió a ser protagonista, el artista catalán hizo un recorrido entre sus grandes éxitos de su carrera donde la música, la personalidad y el feedack con el público crearon una noche mágica. Las ovaciones y continuos gritos mostraban el seguimiento hacia el cantante en todo momento. Antonio ofreció una actuación cargada de sentimientos que culminó un cierre apoteósico con un mensaje especial a su madre, Carmen y a su hija, Antonella.
Antonio Orozco dejó claro que la velada musical iba a ser mucho más que un concierto. El público respondió desde el inicio con aplausos, silbidos de emoción y una entrega constante que acompañó cada tema del repertorio. Canciones cuyos fragmentos evocaban frases como “El tiempo que ahora es nuestro”, “Qué bonito es vencerte” o “Estoy temblando” fueron coreadas en numerosos momentos de la noche por parte de los asistentes al concierto. Cada concierto reúne una canción que quedará en el recuerdo de todos, esta fue uno de los himnos del artista con la canción ‘Devuélveme la vida’, que cumple más de una década de su estreno. El juego de luces envolvió el escenario en un ambiente cálido y familiar hizo crecer la emoción a medida que el concierto avanzaba.
La conexión entre Orozco y Sevilla acompañó en toda la actuación. El cantante no dejó de dirigirse a un público al que confesó su cariño con frases como “Quiero quedarme a vivir en Triana y en la Macarena” o un rotundo “¡Sevilla, te como la cara!”, donde la euforia de los numerosos fans hizo vibrar el recinto sevillano. El propio Antonio dejó su espacio entre canción y canción para el humor, debido a la ola de calor que aterraba en la ciudad de Sevilla, bromeó con que muchos no pudieron asistir por marcharse de vacaciones a Matalascañas o a Cádiz, a su vez, mostró su agradecimiento a todo el personal que hizo posible La Gira de tu Vida. La energía alcanzó uno de los puntos álgidos de la noche con el Viaje y el grito de “¡Vamos a acabar esto arriba!” antes de que la Plaza de España respondiera al unísono con un insistente “¡Otra, otra!” reclamando más música.
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Sin embargo, a pesar de la euforia, el calor del público y la continua adrenalina que mostraba el cantante en cada una de sus canciones, hubo espacio para la emoción cuando durante el concierto detuvo la música para abrir su corazón. La voz entrecortada, recordó esa etapa donde “tocó fondo” y confesó que hubo un tiempo en el que no se reconocía a sí mismo, un testimonio que fue recibido con un silencio antes de conseguir una larga ovación y alguna lágrima entre los allí congregados. Esa sinceridad la acompañó hasta el final del recital. El artista reveló que Pedacitos de ti, su gran “hit” nació en u hotel de Jerez de la Frontera y con una grata sorpresa fue dedicada a su madre, Carmen, presente en el público y seguidamente mostró su amor paternal a su hija, Antonella, con unas palabras de cariño. El broche de oro lo puso la canción Te estaba esperando con la Plaza de España iluminada por miles de móviles y un emocionante agradecimiento con palabras como “Gracias por convertir la Gira de ti vida en algo todavía más grande”, cerrando una noche en la que Sevilla volvió a demostrar el abrazo a quienes cantan desde el corazón.
El concierto terminó, pero la emoción permaneció en la Plaza de España mucho después de que sonaran los últimos acordes de su última canción. Entre anécdotas que rodearon al concierto, una de las asistentes, Nerea Arroyo, aguardó desde primeras horas en la Plaza de España para escuchar al artista catalán como una de las seguidoras más fieles. Su ilusión, compartida con la de miles de personas que coreaban cada canción de principio a fin simboliza la conexión que Antonio Orozco mantiene con un público que encuentra en sus letras un refugio y una forma de entender la vida. Las ovaciones, móviles que iluminaban el cielo de la Plaza de España y el calor Sevilla que acompaña en estas fechas, el artista volvió a demostrar que sus conciertos transcienden la música para convertirse en una experiencia compartida entre familiares y amigos, esas que permanecen en la memoria mucho después de que el escenario quedara a oscuras.




