“Carmen Ríos Soler, de 59 años. La Línea de la Concepción. Se nota un bulto en el pecho, se hace una mamografía [en el SAS] y los resultados le dicen que no, que está todo bien. Al paso de los meses, ella sigue notando que el bulto es más grande y lo ve preocupante. Por tanto, vuelve a tener que insistir ella misma que le vuelvan a hacer otra prueba porque no es normal. Y cuando le vuelven a hacer una nueva prueba, efectivamente, es lo que todos están pensando: le detectan cáncer. Un cáncer ya irreversible”.
El testimonio es el relato directo de Álvaro Jiménez, el hijo de Carmen Ríos, una de las mujeres andaluzas fallecidas por el escándalo de los cribados del cáncer de mama. Uno de los casos que la pasada semana ninguneó el presidente de la Junta, Juanma Moreno, al manifestar en un programa de televisión de Telecinco que “no tenemos constancia de ningún caso de muerte de mujeres” por las graves negligencias de su Gobierno y, concretamente, del Servicio Andaluz de Salud, en la gestión del programa de detección precoz de esta tipología oncológica.
Un bulo que el propio progenitor de Carmen, una de las difuntas por ello y cuyo episodio ya era conocido porque fue publicado por medios como El País hace meses, tuvo que verse obligado a desmentir con un vídeo en sus redes sociales (Instagram y Tik Tok), en honor a la dignidad de su madre, al daño que les ha ocasionado a él y a sus hermanas su fallecimiento, y a la verdad en todo lo concerniente a los efectos y consecuencias de la gestión del PP andaluz en los cribados de tumores mamarios en la comunidad andaluza.
“Este vídeo simplemente lo estoy haciendo porque ya que a Juanma Moreno no le consta que haya mujeres que hayan muerto por culpa de estos cribados, aquí estoy yo para decirte que sí, Juanma Moreno, mi madre hay una de las víctimas”, sentenciaba al líder del PP-A el joven linense.
Vídeo: redes sociales
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