greenpeace despliega pancarta de 300 metros en puente de la barqueta contra la reapertura de la mina de aznalcollar

Greenpeace despliega una pancarta de 300 metros cuadrados sobre el puente de la Barqueta (Sevilla) para clamar contra la reapertura de la mina de Aznalcóllar

La organización ecologista desplegó una enorme pancarta con el lema "Aznalcóllar otra vez, no" aprovechando la celebración sobre la dársena del Guasdalquivir de la Copa del Mundo de Remo 2026.
02 Jun, 2026 · 14:26h

La organización ecologista Greenpeace llevó a cabo este pasado fin de semana una original iniciativa para clamar contra los grandes peligros de la minería en Andalucía, en uno de los lugares más simbólicos de la ciudad de Sevilla: el puente de la Barqueta. La entidad pacifista internacional alzó una pancarta de más de 300 metros cuadrados sobre los cables atirantados que conforman su estructura para visibilizar el mensaje “Aznalcóllar otra vez, no”, en alusión a la reapertura de la actividad minera prevista por la Junta de Andalucía en el municipio sevillano, 30 años después del desastre ecológico que provocó este complejo minero.

Esta iniciativa de protesta de Greenpeace fue, sin duda, estratégica, puesto que el despliegue de la enorme lana coincidió con la celebración de la Copa del Mundo de Remo 2026, desarrollada justo en las aguas de la dársena artificial del río Guadalquivir, lugar en el que se encuentra el puente de la Barqueta y por donde discurrieron las y los participantes durante el festejo de las pruebas. 

La organización ecologista utilizó así esta ocasión simbólica para apuntar ante la mirada nacional e internacional que concentró el evento deportivo que, pese a que la Junta y el Ayuntamiento de Sevilla utilizan las aguas del Guadalquivir, el río que atraviesa de este a oeste la geografía andaluza, para su beneficio, están firmando la fecha de su muerte con la autorización del vertido de millones de litros de aguas contaminadas procedentes de la mina de Aznalcóllar al cauce del río grande andaluz, concretamente a la altura de su estuario.

La entidad ambientalista ha exigido una moratoria inmediata de la controvertidísima decisión y la designación de un comité de científicos que estudien verdaderamente el tema. Entre sus exigencias, el colectivo conservacionista solicita una parálisis inmediata de la reapertura de las minas en Aznalcóllar y La Algaba por las caóticas repercusiones ambientales, económicas y laborales que ocasionarían su restablecimiento para las decenas de municipios que se verían perjudicados por el vertido.

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